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Invertir en ladrillo, en todas sus modalidades, sigue siendo un operación rentable. Sobre todo si se compara el retorno extraído con los rendimientos obtenidos en las alternativas clásicas que tiene el ahorro conservador, como la deuda pública y los depósitos. Es cierto que cada vez cuesta más rentabilizar la vivienda en las ciudades de Alicante y Valencia por el aumento de los precios y por la fuerte inversión inicial que supone el movimiento, pero continúa reportando niveles de retorno más que aceptables. Las oficinas y los locales comerciales ya ofrecen rentabilidades superiores a los pisos, mientras que los garajes son los activos con menor rendimiento...

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