La vivienda ha dejado de ser un problema puntual para convertirse en una emergencia estructural. Tras un 2025 marcado por precios disparados y un número récord de compraventas, las previsiones para 2026 apuntan a un mercado algo menos acelerado, pero sin alivio real para quienes buscan casa...
La vivienda sigue fuera de alcance y comprar o alquilar seguirá siendo en 2026 una carrera imposible